Durante tres días, FoodRise convocó a startups, empresas, sector público, academia e inversores para analizar y debatir sobre innovación y sistemas alimentarios.
En ese marco, Eatable Adventures y BID Lab presentaron datos exclusivos de un informe que estará disponible en las próximas semanas y que revela que el ecosistema agrifoodtech del Cono Sur reúne 468 startups, con casi el 90% concentradas en Argentina y Chile, evidenciando oportunidades de desarrollo regional.
Entre el 21 y el 23 de abril se llevó a cabo en la ciudad de Buenos Aires la primera edición de la Food Security Week, el encuentro anual que reúne a los principales actores del ecosistema agrifoodtech del Cono Sur con el objetivo de impulsar soluciones concretas a los desafíos de la seguridad alimentaria.
Cerca de 200 personas participaron de talleres, paneles de discusión, sesiones colaborativas, presentaciones de startups y espacios de networking de alto valor. El encuentro fue organizado en el marco de la iniciativa FoodRise, impulsada por Eatable Adventures, líder global en aceleración Foodtech, con el apoyo de BID Lab, el brazo de innovación y venture del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo.
En el evento, tuvo lugar el pre-lanzamiento del informe “El ecosistema AgriFoodTech en el Cono Sur”, un estudio que analiza el estado de situación de la innovación agroalimentaria en Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay, con foco en su potencial para contribuir a la seguridad alimentaria y que estará disponibles en las próximas semanas en la página web de FoodRise.
El relevamiento identifica 468 startups agrifoodtech en la región, con una fuerte concentración en Argentina (65,7%) y Chile (24,8%), mientras que Uruguay (7,3%) y Paraguay (2,2%) se encuentran en proceso de consolidación. En conjunto, casi el 90% de los emprendimientos se concentran en los dos primeros países.
En materia de composición, el ecosistema muestra un fuerte peso de las soluciones vinculadas a la producción y transformación de alimentos: el 43,8% de las startups se concentra en agritech y el 36,7% en nuevos alimentos. El informe advierte que este desarrollo convive con desafíos estructurales: en América Latina, el 38% de la población vive en situación de inseguridad alimentaria y el 7% padece hambre, lo que evidencia brechas persistentes en el acceso a alimentos.
Mientras tanto, el estudio indica que, si bien el Cono Sur cuenta con condiciones favorables —como una base científico-tecnológica sólida y capacidad productiva a escala global—, aun persisten limitaciones para su desarrollo. Entre ellas, se destacan la falta de financiamiento en etapas de escalamiento, la débil articulación entre actores y las dificultades para la adopción tecnológica a gran escala.
En materia de inversión, el estudio señala que, pese a la caída global del sector (-37% en el primer semestre de 2025), América Latina captó USD 200 millones en ese período, principalmente en tecnologías aplicadas a las primeras etapas de la cadena agroalimentaria.
En este contexto, el informe indica que el Cono Sur tiene potencial para consolidarse como un polo de innovación agrifoodtech, aunque será clave avanzar en mayor articulación, financiamiento y coordinación regional.
Innovar ante un problema estructural
Food Security Week es una iniciativa de FoodRise, el hub regional impulsado por Eatable Adventures con el apoyo de BID Lab, orientado a fortalecer el ecosistema agrifoodtech en el Cono Sur. En su primer programa de aceleración, FoodRise está potenciando a 12 startups de la región, que contribuyen a un sistema alimentario más seguro y sostenible.
“El Cono Sur tiene un gran potencial para posicionarse como un actor relevante en la innovación alimentaria a nivel global. El desafío es articular el potencial para escalar y estas instancias, como la Food Security Week, son clave para lograrlo. Desde Eatable Adventures, a través de iniciativas como FoodRise, estamos trabajando justamente en eso: activar ese potencial y transformarlo en impacto real en la seguridad alimentaria de la región”, señaló Sergio Zúñiga, Regional VP Latam de Eatable Adventures.
Este año, el evento puso en agenda un desafío central para la región: aunque el Cono Sur produce alimentos para millones de personas, persisten brechas en el acceso, la calidad y la equidad alimentaria, que afectan especialmente a distintos grupos de población vulnerable.
“La seguridad alimentaria es uno de los grandes desafíos de desarrollo de nuestra región y requiere acelerar la innovación aplicada y la colaboración entre sector público, privado, academia e inversión. En BID Lab apoyamos iniciativas como FoodRise porque fortalecen el ecosistema agrifoodtech del Cono Sur, conectan a emprendedores con capital y conocimiento, y ayudan a escalar soluciones con impacto real para que más personas accedan a alimentos de calidad, de forma sostenible”, señaló Erika Molina, Especialista Senior de BID Lab.
En este contexto, el evento reafirmó la necesidad de avanzar hacia soluciones construidas desde la innovación, la tecnología y la colaboración entre actores, como eje para transformar los sistemas alimentarios.