Una de las grandes maravillas de la naturaleza también es una de las que más desapercibida pasa. Debajo del suelo, estés donde estés, hay una gran red de filamentos que se ramifican y unen toda la materia orgánica que les rodea, llamada micelio. Se ha estimado que su longitud total en los 10cm superiores del suelo es más de 450 cuatrillones de km.

¿Por qué es importante el micelio?

A grandes rasgos, se encarga de la descomposición y de la simbiosis. Es decir, absorbe la materia orgánica, permitiendo que no se acumule en la tierra. Además, las plantas llevan el 70% del carbono del CO2 que fotosintetizan bajo tierra, donde por su sistema radicular lo intercambian por nutrientes con el micelio y este carbono se almacena en las membranas celulares de los hongos. De esta manera, alimenta a la comunidad microbiana y a todas las partes de la red trófica, como ácaros o nematodos, que reciclan nutrientes a través de ese proceso alimentario.
Los hongos son clave para estabilizar el carbono en la tierra y que permanezca almacenado.

El micelio, aparte de todas sus cualidades naturales, tiene la habilidad de crecer rápidamente tanto en la tierra como en un laboratorio, mediante un proceso que utiliza poca electricidad, es seguro y, pese a ser ligero, es muy resistente. Adicionalmente, es un aislante de temperatura, tiene propiedades absorbentes y, es bio-compostable.

Una vez se produce produce el micelio, usualmente se trata y deshidrata para mejorar su densidad, fuerza, elasticidad y textura.

El Micelio en la Industria Alimentaria

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Hamburguesa de Innomy.

Centrándose en el espectro de la tecnología alimentaria, la proteína basada en hongos, en otras palabras el micelio, parece estar alcanzando la popularidad de las soluciones basadas en plantas y células. La primera instalación de micoproteínas a gran escala del mundo se anunció en mayo de 2020 y se espera que el mercado de proteínas de hongos en foodtech crezca un 12% entre 2019 y 2027.

El micelio hoy en día es comúnmente utilizado en alternativas proteicas plant-based, debido a su alto contenido nutricional a nivel proteico y su aspecto fibroso característico de la carne.

Utilizando tecnologías como la fermentación, en más concreto la fermentación de biomasa, debido a la capacidad de los microorganismos de multiplicarse rápida y eficazmente, el micelio crece a uno de los niveles más altos, duplicando su peso en sólo horas.

La fermentación de la biomasa aprovecha el rápido crecimiento y el alto contenido en proteínas de muchos microorganismos para producir eficazmente grandes cantidades de proteínas. La biomasa microbiana puede ser el ingrediente principal de un producto alimentario o servir como uno de los varios ingredientes primarios de una mezcla.

Por ejemplo, la empresa española Innomy utiliza el micelio combinado con tecnología de fermentación de precisión para crear estructuras complejas que reproducen la consistencia fibrosa y tierna de la carne. La empresa modifica la forma, el color y el sabor de las estructuras filamentosas de las matrices de micelio para elaborar productos con sabor a carne.

Por otro lado tenemos a Libre Foods, una empresa emergente con sede en Barcelona cuya misión es liberar el sistema alimentario mediante productos nutritivos y sostenibles cultivados a partir del micelio. El primer producto de la empresa es un filete de ternera a base de micelio, seguido de una línea de carnes rojas, aves y mariscos. Libre Foods presentó recientemente su producto de tocino a base de hongos, creado con tecnología de fermentación (precisión).

Si quieres conocer más proyectos disruptivos en esta línea, visita nuestro artículo sobre 6 startups utilizando el hongos en foodtech. 

 

Dado que los consumidores cada vez son más conscientes del impacto medioambiental y en la propia salud que tienen los alimentos que consumimos, sus tendencias de compra se basan en qué tan sostenible y saludable es el alimento. Debido a esto, equipos de investigación y nuevas empresas se están dedicando a buscar nuevas opciones de alimentos saludables con un bajo impacto medioambiental para satisfacer la creciente demanda de los consumidores. En esta línea nos encontramos con los insectos comestibles.  Además de ser polinizadores de cultivos y plantas, descomponedores de residuos y reguladores cruciales de los ecosistemas, los insectos pueden formar parte de una dieta sana, sostenible y asequible tanto para los humanos como para los animales.

 

Un superalimento sostenible, ¿Por qué?.

  • En cuanto al perfil nutricional, los insectos brindan un perfil bastante completo. Están compuestos por un 60% de proteínas (teniendo más proteína que el pollo y la carne).  La creciente demanda de alimentos ricos en proteínas para la nutrición deportiva, la alimentación dietética o los complementos alimenticios crea oportunidades en este sector. Adicionalmente son ricos en hierro, zinc, magnesio, potasio, vitamina B12, ácidos grasos esenciales y antioxidantes naturales.
  • Producen niveles ínfimos de emisiones de efecto invernadero. Por ejemplo, los grillos producen menos del 0,1% de los gases de efecto invernadero que producen las vacas. 
  • Los grillos requieren sólo el 20% del agua que necesitan las vacas para producir la misma cantidad de proteínas. Teniendo en cuenta la enorme cantidad de agua que se necesita durante la ganaderia, los insectos se hidratan directamente de los alimentos, utilizando considerablemente menos agua en comparación con la ganadería. 
  • Se adaptan bien a las granjas verticales las cuales ahorran espacio de tierra cultivable. Un tercio de la tierra cultivable del planeta ya está ocupado por cultivos para la alimentación del ganado. Según el informe de la FAO, cada año se pierden 13.000 millones de hectáreas de superficie forestal debido a la conversión de tierras para usos agrícolas y para la producción de alimentos. La cría de insectos es una alternativa mucho más eficaz, ya que pueden cultivarse verticalmente y en casi cualquier lugar.
  • Tienen infinidad de usos, desde piensos para la agricultura hasta alimentos para animales domésticos y humanos

Actualmente, el uso de ingredientes derivados de insectos en productos especializados es un nicho, pero se prevé que se desarrolle rápidamente en los próximos años. 

 

Empresas disruptivas trabajando con insectos comestibles

En la última década, la industria de los insectos comestibles ha crecido en todo el mundo, haciendo que muchos emprendedores y empresas se unan al movimiento y produzcan productos alimentarios derivados de insectos. 

La aprobación por parte de la Unión Europea de la comercialización de grillos como alimento para el consumo humano, convirtiendose en el segundo insecto autorizado (tras la aprobación del gusano de la harina Tenebrio molitor) hace mucho más sencillo el procedimiento hacia a comercialización e innovación de nuevos productos en este sector. 

En España, la startup TEBRIO, antes conocida como MealFood Europe, se creó en 2014 con el objetivo de ser la empresa industrial global líder en la fabricación y suministro de productos sostenibles e innovadores a partir del insecto tenebrio molitor. Esta empresa tiene como objetivo consolidar la transición hacia una economía verde a lo largo de toda la cadena de valor. La empresa posee una diversa gama de productos orientados a varios sectores, desde la agricultura, hasta la alimentación de mascotas y el consumo humano. 

Por otra parte, una empresa con sede en París, Ÿnsect es líder mundial en la cría de insectos y su transformación en ingredientes de primera calidad para la nutrición vegetal y animal. La empresa asegura desarrollar una alternativa más sostenible a las fuentes de proteína. Desde 2016, esta startup francesa ha estado operando una granja vertical y está construyendo una segunda unidad en Poulainville llamada Ÿnfarm, que se convertirá en la mayor granja de insectos del mundo con un objetivo de más de 100.000 toneladas al año.

 

Si quieres descubrir nuevas tecnologías o tendencias, lee nuestro blog. 

 

La generación mundial de residuos plásticos se duplicó entre 2000 y 2019, alcanzando a producir 353 millones de toneladas. Debido a esta gran producción, los residuos que genera y al insuficiente proceso de reciclado en muchos países, la cantidad de plásticos que hay presente en el medio ambiente es muy alto.

La exposición del plástico a algunas condiciones ambientales, como el calor, hace que el plástico se rompa en fragmentos más pequeños llamados microplásticos. Los microplásticos son pequeños trozos de plástico, de menos de 5 mm de longitud, que aparecen en el medio ambiente como consecuencia de la contaminación. En España, el 79% de los plásticos usados termina en el vertedero o en el medio ambiente.  

Los microplasticos pueden agruparse en primarios y secundarios en función de su procedencia antes de acabar en la naturaleza. Los microplásticos primarios vienen siendo de pequeño tamaño cuando se desechan, y proceden, por ejemplo, de productos cosméticos o ropa. Los microplásticos secundarios proceden de trozos de plástico de mayor tamaño, como bolsas, botellas y redes de pesca, que se desechan y se someten a la degradación para fragmentarse en micro y nanoplásticos. Los microplásticos secundarios representan la mayor parte de los que se encuentran en los océanos y que son ingeridos por los animales marinos.

MicroplásticosDe hecho, no son extrañas las imágenes de tortugas enredadas en plástico o aves que mueren por tener el estómago completamente lleno de este material. Además, cabe destacar que investigadores de la Universidad de Uppsala comprobaron que, al ser de colores llamativos, las larvas de peces prefieren el microplástico al zooplancton (su alimento natural).

El siguiente eslabón de la cadena contaminado por estos microplásticos somos los humanos. Nos comemos los peces que nosotros mismos contaminamos. Así, cualquier europeo que consuma marisco de forma habitual ingiere aproximadamente 11.000 microplásticos al año. Incluso, se han encontrado microplásticos en placentas humanas. 

 

La solución es innovación.

Investigadores y emprendedores del mundo entero se han puesto manos a la obra para encontrar una solución a este desastre ecológico. Muchas de las mejores mentes del planeta están enfocadas en eliminar los microplásticos de los mares y, en general, de las aguas para que podamos ver un futuro sin plástico. Ya hay algunas iniciativas totalmente operativas, pero no son suficientes para limpiar las grandes islas de plástico que hay en nuestros océanos. 

Una de las tecnologías más prometedoras es la creación de librerías de cepas bacterianas con capacidad para biodegradar derivados plásticos. Se ha comprobado que estos microplásticos son rápidamente colonizados por ciertos microorganismos fotosintéticos porque acumulan suficientes nutrientes. El objetivo es identificar esos organismos y acelerar el proceso de degradación del plástico. En la actualidad, la bacteria que ha iniciado una revolución es Ideonella sakaiensis, que es capaz de degradar de forma casi completa una película de polietileno tereftalato (PET) en seis semanas a 30ºC.

En Sidney se ha desarrollado una papelera flotante llamada Seabin, capaz de absorber basura, microplásticos, combustibles y aceites que flotan en los puertos. El sistema lleva una bomba hidráulica integrada que no deja de succionar agua mientras vaga por el litoral, hasta 25.000L/h, arrastrando así los residuos dentro de una bolsa que puede almacenar hasta 20 kilos.

Por otro lado, en España contamos con la start-up Claptoplastic, que ha patentado una técnica de aglomeración selectiva para atrapar microplásticos en entornos acuáticos. Es decir, añaden aglomerante al agua y SOLO capta plásticos. Su objetivo son depuradoras y plantas de tratamiento, aunque con el tiempo esperan llegar a las lavadoras de todos los hogares. Una enorme cantidad de estos microplásticos que llenan el océano vienen de las fibras de la ropa. 

Cada vez más personas se están dando cuenta de que a nivel individual se pueden hacer grandes cosas. La población exige cada vez más empresas que contribuyan a mejorar la vida en la Tierra, que propongan nuevas tecnologías para eliminar microplásticos. 

 

Si estáis interesado en conocer nuevas tecnologías que están dirigiendo el sector de la alimentación hacia un futuro más sostenible, visita nuestro blog. 

 

A medida que la alimentación se orienta hacia el bienestar, los consumidores eligen cada vez más los alimentos y las bebidas no sólo por la nutrición o la satisfacción que ofrecen, sino también por las funciones o los beneficios para la salud que pueden aportar. Asimismo, los emprendedores y grandes empresas están siguiendo esta tendencia creando nuevos alimentos con ese valor añadido a nivel nutricional, denominados alimentos funcionales. El término alimentos funcionales se utiliza para describir alimentos o ingredientes alimentarios que aportan beneficios para la salud más allá de satisfacer las necesidades nutricionales básicas. Esta categoría abarca una gran variedad de alimentos, desde los mínimamente procesados hasta los alimentos completos, pasando por los fortificados, enriquecidos o mejorados durante el proceso de producción. 

Innovación de Alimentos Funcionales

Los alimentos funcionales, abordados desde el punto de vista del desarrollo de productos, están cobrando impulso en el sector mediante la creación de productos modificados o añadidos que otorguen funciones adicionales a los productos alimenticios tradicionales. En esta línea, la tecnología y la innovación está jugando un papel fundamental en la creación de estos alimentos funcionales. 

El estilo de vida urbano actual da preferencia a las comidas y snacks rápidos y procesados, como también a los artículos pre-envasados debido a su comodidad y al mínimo tiempo de cocción. 

Las barritas de cereales o proteínas están ganando popularidad debido a la facilidad de su consumo. Sin embargo, el mercado está inundado de opciones procesadas con bajo contenido nutricional. La optimización de de alimentos mediante la incorporación de nutrientes adicionales, teniendo como base alimentos naturales da como resultando un producto más saludable en general. De ahí que las startups desarrollen aperitivos y alimentos funcionales que tengan un alto valor nutricional, además de perfiles de sabor atractivos para los consumidores. 

La empresa italiana Orgao ofrece alimentos funcionales veganos con una mezcla de superalimentos y probióticos. La startup ofrece seis variantes de aperitivos con diversos ingredientes, conocidos comúnmente como Super Balls, cuyo objetivo es estimular diferentes funciones corporales. Cada Super Ball encapsula micro-probióticos para mejorar la funcionalidad general del cuerpo, ofreciendo una alternativa saludable a las barritas o alimentos super procesados que se encuentran en el mercado. 

Adicionalmente, el creciente consumo de alimentos procesados produce muchas toxinas en el cuerpo humano. Por ello, algunas empresas están elaborando caldos de huesos funcionales cocinados tradicionalmente para ayudar a la desintoxicación natural de nuestro sistema inmune.

La empresa británica Bone & Broth ofrece alimentos funcionales líquidos adecuados para un estilo de vida urbano. La empresa ofrece caldo de huesos de ternera, caldo de huesos de pollo y caldo vegano procedente de granjas responsables. El caldo se cocina a fuego lento con recetas con elementos de fusión de Asia oriental, aportando al organismo propiedades reconstituyentes y curativas como el colágeno, gelatina, minerales y aminoácidos vitales para mantenerse sano.

Innovación de Ingredientes Funcionales

Por otro lado están las empresas que se enfocan en diseñar y producir ingredientes funcionales en sí, con un negocio B2B para poder ofrecer sus productos a grandes y pequeñas empresas al mismo tiempo, pudiendo llegar a tener un mayor impacto en el sector. 

Así es el caso de Cubiq Foods, la startup española que se caracteriza por liderar el futuro de la nutrición evolucionando ingredientes naturales en soluciones personalizadas para una amplia gama de clientes productores de alimentos. Por ejemplo, con su producto Go!Drop®, una emulsión de aceite vegetal y agua, hacen posible reducir el contenido total de grasa y el contenido de grasa saturada de un alimento. Asimismo, su aceite de algas enriquecido con Omega-3 microencapsulado (Go!Mega3®) garantiza la dosis mínima de DHA+EPA al producto específico al que se añade, sin comprometer el sabor y el olor originales, lo que hace que pueda etiquetarse con las actuales declaraciones de propiedades saludables aprobadas por la EFSA en Europa. Por último, Cubiq Foods está desarrollando la primera plataforma de cultivo celular para producir Omega-3 de alta calidad de forma sostenible y escalable para las empresas que buscan una fuente sostenible de Omega-3, como alternativa de alta calidad al aceite de pescado o de algas, que además garantiza la estabilidad del precio a largo plazo. 

 

La investigación, la innovación y el desarrollo deben ir de la mano para que el futuro de los alimentos sea saludable, sostenible y atractivo para los consumidores. Las empresas mencionadas son solo algunos ejemplos de como se puede aplicar la tecnología o introducir ingredientes para obtener alimentos funcionales beneficiosos para la salud. 

A medida que la población aumenta y la necesidad de producir alimentos de forma sostenible sigue creciendo, los agricultores se interesan cada vez más por la agricultura regenerativa como un enfoque positivo y adaptable a la agricultura sostenible. 

Nuestro sistema agrícola actual es uno de los principales responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). El IPCC afirma que el 24% del total de las emisiones mundiales de GEI están directamente relacionadas con la producción agrícola

La agricultura regenerativa, especialmente cuando es optimizada mediante la tecnología agrícola y puesta en práctica a gran escala, podría ser una parte fundamental de la respuesta para resolver la

 crisis climática. Este tipo de agricultura secuestra el carbono de la atmósfera, teniendo el potencial de revertir el cambio climático en lugar de contribuir a él. 

Los agricultores que emplean la agricultura regenerativa aumentan la biodiversidad, enriquecen los suelos, mejoran las cuencas hidrográficas y la salud del ganado y fauna. Esto lo consiguen aplicando prácticas de labranza mínima, reduciendo el uso de pesticidas químicos, empleando rotación de cultivos y aumentando la fertilidad del suelo por medios biológicos, teniendo como resultado una disminución del impacto de la agricultura y la producción de alimentos tradicionales en el planeta.  Adicionalmente se ha demostrado que los alimentos cultivados con prácticas regenerativas contienen más nutrientes y fitoquímicos y menos minerales perjudiciales para la salud humana, como sodio, cadmio y níquel, en comparación con los cultivos convencionales.

agricultura regenerativa Todo ello se pone en práctica bajo el principio general de integrar todas las operaciones de la explotación en la medida de lo posible. En la agricultura convencional, los cultivos y la producción ganadera suelen mantenerse separados. En cambio, la agricultura regenerativa los combina en ecosistemas circulares; esencialmente, los animales alimentan a las plantas y las plantas a los animales.

 

Innovación y Tecnología en el sector agrícola 

Hasta la fecha, la agrotecnología ha sido una categoría de nicho. La inversión de los capitalistas de riesgo en empresas europeas de agrotecnología fue de 726 millones de dólares en 2021. Sin embargo, está previsto que aumente en los siguientes años, y que en el 2025, el sector mundial de la agrotecnología supere los 22.500 millones de dólares. 

Las innovaciones en tecnologías agrícolas, ya sean mediante inteligencia artificial, Web3 u otros nuevos desarrollos en agrotecnología, están haciendo realidad un nuevo futuro en la producción de alimentos.

El campo de la agricultura regenerativa es muy amplio y abarca varias diferentes líneas de innovación. Algunas empresas se centran en retener el carbono en el suelo por medio de créditos o certificados de carbono con los cuales los agricultores reciben dinero por ellos, como lo hace la empresa belga Soil Capital. Otras empresas aprovechan el poder de los microbios para mejorar el suelo, como las empresas estadounidenses Pivot Bio y Concentric Agriculture. Mientras que otras se centran en restaurar el ciclo del agua que ha sido interrumpido por los métodos convencionales de agricultura masiva. Por ejemplo, la empresa británica Deep Planet utiliza la IA para ayudar a los productores de vino a predecir la humedad del suelo y el riego en consecuencia.

Los programas de inteligencia artificial contribuyen a la adopción de métodos de la agricultura regenerativa. En Europa, por ejemplo, la multinacional PepsiCo ha utilizado iCrop, una tecnología conocida que rastrea múltiples puntos de datos a lo largo de los cultivos, como el uso del agua, la salud del suelo y la biodiversidad.

Según Forbes, innovaciones como los sensores inteligentes, la agricultura de precisión y los mercados basados en blockchain permitirán que los productores de alimentos y los consumidores puedan controlar e investigar con más detalle las emisiones de carbono de sus alimentos y aspectos como la cantidad de agua que han necesitado para crecer.

Innovaciones a gran escala. 

Grandes empresas de la tecnología también están entrando en acción utilizando su experiencia e influencia en servicios de agrotecnología, como lo está haciendo Microsoft. Esta compañía se ha asociado con varias empresas para desarrollar su cartera de agrotecnología, teniendo bastante éxito en su plataforma Truterra, ayudando a los agricultores a seguir sus sostenibles y proporcionando información basada en datos sobre aspectos como la nutrición del suelo y cultivos de cobertura. 

Para muchas grandes marcas en la industria alimentaria, la agricultura es una gran carga para sus finanzas y emisiones de carbono. Encontrar formas de bloquear estas emisiones y reducir el impacto de la agricultura en el planeta está en su interés.

La empresa Unilever está aplicando prácticas de agricultura regenerativa en toda su cadena de suministro mundial para su marca de condimentos Knorr. Nestlé está invirtiendo más de $1.000 millones de dólares en los próximos 5 años en su red de 500.000 agricultores y 150.000 proveedores para fomentar la biodiversidad, la salud del suelo, y otros métodos regenerativos. Por otra parte, Diageo ha puesto en marcha un proyecto piloto de agricultura regenerativa para sus explotaciones de cebada de la cerveza Guinness en Irlanda, como parte de sus objetivos sostenibles como empresa. 

Con nuevas tecnologías pioneras, grandes empresas sumándose al cambio y un número cada vez mayor de consumidores que exigen una agricultura y alimentos más saludables y sostenibles, la agricultura regenerativa podría ser la mejor apuesta que tenemos en el planeta.

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Después de décadas de ser ignorado, el desperdicio de alimentos está oficialmente en el “top of mind” de los consumidores. Teniendo en cuenta los siguientes datos de la FAO, soluciones aplicables, como lo es el upcycling, son altamente requeridas. 

  • Un tercio de todos los alimentos producidos se pierde o se desperdicia -alrededor de 1.300 millones de toneladas de alimentos- con un coste para la economía mundial de cerca de 940.000 millones de dólares al año.
  • Hasta el 10% de los gases de efecto invernadero provienen de los alimentos que se producen pero no se consumen.
  • Si el desperdicio de alimentos fuera un país, sería el tercer mayor emisor de gases de efecto invernadero, después de Estados Unidos y China.
  • Casi la mitad de las frutas y hortalizas producidas se desperdician (son 3,7 billones de manzanas).
  • Una lechuga tarda 25 años en descomponerse en un vertedero.

La solución a el desperdicio de alimentos

Cabe destacar que reducir el desperdicio de alimentos es la tercera forma más eficaz de hacer frente al cambio climático. Actualmente existen diversas formas de prevenir el desperdicio de comida, pero una de las más innovadoras es el llamado upcycling, también conocido como suprarreciclaje ó alimentos reciclados.

Los alimentos reciclados fueron definidos formalmente en 2020 por el Upcycled Foods Definition Task Force como “alimentos que se elaboran con ingredientes que, de otro modo, no se destinarían al consumo humano. Se obtienen y producen mediante cadenas de suministro verificables y tienen un impacto positivo en el medio ambiente”.
Se trata de añadir un nuevo valor a algo que de otro modo se consideraría un residuo, por ejemplo, reinventándolo como un nuevo producto, o como parte de un nuevo producto. 

Modelos de Upcycling

A menudo, materiales que se consideran residuos o desechos para algunas industrias pueden resultar ser valiosas materias primas para otras, por ejemplo la cáscara o semillas de una fruta o grano. Las ideas y formas de hacer upcycling son infinitas, y lo podemos ver con la gran cantidad de startups que tienen upcycling como valor de su empresa. 

Empezando por MOA Foodtech, una empresa española que combina la biotecnología y la inteligencia artificial para transformar residuos y subproductos de la industria agroalimentaria en una »proteína de nueva generación» de alto valor nutricional y 100% sostenible.
En la misma línea, la empresa QOA ha encontrado una forma de reciclar los residuos industriales de alimentos, utilizando fermentación, y crear un nuevo producto con sabor a chocolate sin la necesidad de utilizar cacao.
Por otra parte, la utilización de los residuos del proceso de la cerveza se está convirtiendo en un negocio. Agrain®, una empresa de Dinamarca, transforma subproductos de la producción de cerveza y whisky en alimentos cotidianos como harinas, cereales, o galletas.  

Agrain

Las frutas y verduras que de otro modo se habrían desperdiciado, representa otra gran oportunidad dentro del mercado. Tanto si se trata de entregar cajas llenas de productos “feos” como lo hace la empresa Oddbox en el Reino Unido, o convirtiendo verduras y hortalizas «feas» en chips vegetarianos como Confetti Snacks, con sede en Singapur, son muchas las oportunidades que tienen los residuos y subproductos en la industria alimentaria.

No cabe duda, de que en los últimos años se ha acelerado la investigación y el desarrollo de aplicaciones y modelos de negocio de productos reciclados para aprovechar los beneficios medioambientales y nutricionales, como también el interés de los consumidores por la sostenibilidad.

Un estudio de Future Market sugiere que el mercado de upcycling ya tiene un valor de $46.700 millones y se espera que crezca a una tasa de crecimiento anual constante del 5% en los próximos 10 años.